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Buenos días América!!!
Nos levantamos prestos y dispuestos para empezar el dia más largo, hoy tranquilito Pedro. Metro, City Hall, Zona Cero, Ferry a Staten Island, Estatua de la Libertad, Battery Park, Pier 17(International yo-yo open), China Town, Little Italy, Soho,Tribeca, Empire State Building, cervezas en Chelsea… en un día señores!!!
Tras desayunar en un auténtico Starbucks neoyorquino, nos metimos en el metro, un poco sucio, pero con un ritmo digno de rumbeira. La leche que te mete el metro al arrancar es fina. Algún “nigger” tuvo que ayudarnos a mantenernos de pie.
El metro nos llevó al ayuntamiento de Nueva York y al comienzo del puente de brooklyn. Tras alguna indicación de un nativo llegamos al World Trade Center, perdón, a la zona cero. Al fin y al cabo es como los puentes de la M-30 en el centro de NY. Bajamos por battery park hasta ver la estatua de la libertad. La velocidad de realización de fotos de Jonko ha seguido una serie exponencial, hasta hacerse autofotos y autofotos robadas al ritmo de 1 por segundo. La velocidad de grupo se vio reducida a 0 mph. Pasamos por la macro-cola para la estatua de la libertad (2 millas por lo menos) nos reímos un poquito de ellos y nos fuimos a coger un ferry gratuito a Staten Island. Vimos la estatua de la libertad de cerca y el skyline de NY “by the face”.
Despues del viajecito en ferry, el hambre volvio a atacar, asi que hicimos la consabida parada en un puesto de perritos (wake up, man!), y nos encaminamos con las manos y las bocas llenas a la zona financiera (aka Wall Street). Hicimos millones de fotos en el Charging Bull, Trinity Church, La Bolsa (NY Stock Exchange) y Reserva Federal (Fort Knox).
Con tanta caminata nos empieza a entrar el hambre y terminamos en un restaurante mexicano. En USA muchas veces parece que no estamos en un país extranjero, sobretodo pasa con el sector servicios. Con tanto hispano pides algo en Ingles y te contestan en Español. Y es que por lo visto se nos nota a la legua que somos de España. Total, que se pide cada uno lo suyo y sorprende el tamaño de los burritos, poca gente se lo pudo terminar y los que lo hicieron tardaron en reponerse de tal contundente plato.
Tras descansar un poco en un Starbucks, salimos hacia el Pier 17 (muelle 17). Aquí puedes encontrar un montón de cafés y restaurantes, con vistas al río del Este. Un escenario reunía a una gran cantidad de curiosos y es que se celebraba el Yo-Yo International Open. Efectivamente, un concurso internacional de yoyos. Al escenario subían auténticos genios que hacían maravillas con estos juguetitos. Mientras encima del río y al lado del puente de Brooklyn, un helicóptero no hacía más que dar vueltas y saludar a los turistas. No estamos seguros de si era una patrulla o una atracción turística, muy americano todo.
Ahora nos dirigimos al barrio chino “Chinatown”, y es que aquí, realmente todo es chino, no como en Lavapiés o Usera. Carteles, restaurantes, almacenes, peluquerías,… todo es chino. Por la calle puestos de fruta donde venden frutas chinas como los lichis o las guavas. Entramos en un templo budista con un montón de flores, frutas, ofrendas, etc. Un poquito de compras no pueden faltar, vemos productos de todas las series manga que existen y Jonko no puede evitar comprarse la cinta para la frente de Naruto.
De Chinatown pasamos a Little Italy, donde Vito Corleone empezó su imperio, a Juancar y a Dani se les hace el culo pepsicola de pensar que muchas escenas de Los Soprano pueden haber sido rodadas por aqui cerca. Las farolas, los parquímetros y las bocas de agua, están pintadas con la bandera italiana, y en un montón de tiendas venden camisetas y demas productos de películas de la Mafia: el Padrino, Scarface, los Soprano, uno de los nuestros, etc.
Ya son las 6 de la tarde y por aquí se empieza a cenar. Nosotros todavía no nos hemos acostumbrado al horario y continuamos un poquito. Damos una pasada rapida al SoHo (South Houston) y TriBeCa (Triangle Below Canal), y nos tomamos una cervezilla (Stela Artoirs) en un bar, nos merecemos un descanso.
Se acerca el momento una de las visitas estrella de Nueva York, el Empire State Building. Gracias a la agudeza del Elfo, tenemos entradas sacadas por Internet que nos ahorran la cola de los tickets de cientos de personas. Tomamos el ascensor y tenemos la mejor vista de Nueva York. La estatua de la libertado se ve a lo lejos que parece de juguete, el Central Park parece un hueco que le han hecho a un bizcocho en pleno centro, Times Square ilumina a las calles cercanas, todo es conmovedor. También, acertamos con la hora, justo antes del anochecer. De este modo podemos ver la ciudad de día, durante la puesta de sol y con las luces durante la noche. Nos tiramos un buen rato haciendo fotos y contemplando todos los ángulos. Una visión que seguro no olvidaremos.
El día termina en Chelsea, después de visitar el Flatiron Building, cenando cheese fingers y alitas de pollo. Esperamos hasta la medianoche y cantamos el cumpleaños a Noe. No todos los dias se puede celebrar el cumpleaños en Nueva York.
Ahora si, reventados, volvemos en taxi al hotel que ha sido un día durísimo y el siguiente no va a ser menos. Parece que hemos estado una eternidad en Nueva York, para algunos llevamos tres dias, The three days day.
Ya estamos aquí. Tras un viaje que parecía interminable al fin estamos en NY.
Desde las 7:30, hora en la que quedamos en Barajas, hemos volado a Dublín, tomado unas pintas en una taberna típica irlandesa, atravesado el Atlántico, encontrado al Doctor Araujo, y a pesar de todo esto hemos aparecido en medio de los edificios y las luces de Manhatan. Justo en este instante empiezan los gritos y caras de asombro, las ĺágrimas, la histeria colectiva… al fondo se veía las luces de Times Square, los taxis amarillos, el humo de las alcantarillas, y alrededor rascacielos hasta donde alcanza la vista. Como despertar en una película.
Cuando llegamos al apartamento, el recepcionista nos dijo que no sabía nada sobre esos apartamentos. Podéis imaginar las caras que se nos quedaron (no entendemos muy bien el humor de los americanos). Al final todo fue un malentendido, y teníamos nuestro apartamento de 5 y 7 personas.
Después de ir al apartamento a dejar las cosas fuimos al Rockefeller Center, Empire State Building, y por último Times Square, donde nos quedamos alucinados con la cantidad y calidad de las pantallas gigantes. Durante el camino nos topamos con unos cuantos carritos de perritos calientes. Dani y Juancar no pudieron aguantarse y se lanzaron. Desde ese momento han cumplido su promesa de comer durante todo el día. Como suele pasar con estas cosas (si culo veo… culo quiero) todo el mundo empezó a sumarse a los perritos y el vendedor hizo su agosto (sobre todo porque los últimos perritos los vendió un par de dolares más caros que los primeros, capitalismo a rajatabla).
Después de todo esto y de que ya llevábamos algunos 26 o 27 horas despiertos,no pudimos aguantar más y nos fuimos a dormir.
Con esto completamos el primer día. Un beso para todos.
Hola a todos! parecía que nunca iba a llegar, pero ya está aquí…la fecha señalada el 08/08/08 está a la vuelta de la esquina!!
Mañana parte por fin la delegación del B105 para los USA en busca del Sr. Araujo para disfrutar todos juntos de 18 días por tierras americanas…nos espera de todo…los rascacielos de Nueva York, Central Park, China Town, el Little Italy, Wall Street, Times Square, la estatua de la libertad, el Empire State, la zona 0, el puente de Brooklyn, la “bohemia” San Francisco, Alcatraz, el Golden Gate, Berkeley, (el Googleplex!!), Vallejo!!, cuestas de película y tranvías centenarios, la naturaleza salvaje de Yosemite, el calor de Death Valley, los casinos de Las Vegas, las fuentes del Bellagio, el lujo del MGM, chupitos a tutiplen!, los incomparables parajes del Gran Cañón (a vista de pájaro!!), la inmensidad de Los Ángeles, Hollywood, Bervelly Hills, el Hard Rock Cafe (aunque sea una franquicia) los Estudios Universal, San Diego, las playas de Malibu, Santa Mónica….uffff, cuesta hacerse a la idea pero ahí vamos a estar y desde aquí os lo vamos a contar!
Sin duda será de unos de esos viajes que no olvidaremos…para contárselo a los nietos, vamos




























